EL SEOL. REDACCION CORREGIDA

EL SEOL

La palabra Seol tiene su origen en el hebreo Sheol y significa “región o morada de los muertos”. La traducción al griego es Hades, por lo que Seol y Hades son la misma palabra pero en idiomas diferentes. La definición de Seol ha originado diversas interpretaciones las cuales si son puestas a la luz de las Escrituras resultan erradas; dichas doctrinas enseñan que el Seol hace referencia al cementerio o al sepulcro. Sin embargo, el mensaje que revela la Biblia es contrario a este concepto. La Biblia muestra que el Seol es un lugar que está muy relacionado con la parte espiritual, ya que es a ese lugar donde llegaban en espíritu las personas que morían.

Procedamos a analizar algunos pasajes bíblicos que nos pueden dar luz acerca del tema que estamos tratando. Comencemos leyendo el pasaje donde nos muestra la muerte de Abraham: Génesis 25:8 “Y exhaló el espíritu y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo” (Al menos que se indique lo contrario, la versión bíblica a usar será la Reina Valera de 1960). Leamos la última parte en otra versión: “…y fue a reunirse con sus antepasados” versión Dios Habla Hoy. ¿A qué se referirá el escritor al decir que se reunió con su pueblo o antepasados? La explicación que dan a conocer algunas de estas doctrinas es que el pasaje hace referencia al lugar donde se enterró la persona, o sea, fue sepultado junto con sus antepasados. Pero si seguimos leyendo el texto encontraremos que esa explicación está errada. Génesis 25:9 “Y lo sepultaron Isaac e Ismael sus hijos en la cueva de Macpela, en la heredad de Efron hijo de Zofar heteo, que está en frente de Mamre”. Si usted lee Génesis 23 encontrará que Sara, la esposa de Abraham había muerto. Pero Abraham estaba en tierra ajena y no tenía lugar donde enterrarla. Así que compró la cueva de Macpela y allí la enterró. Cosa que confirma Génesis 25:10 “…allí fue sepultado Abraham y Sara su mujer”. De esta forma, la expresión “y fue unido a su pueblo” no puede referirse en ninguna manera a que fue sepultado junto con sus antepasados, ya que Abraham fue sepultado junto a su esposa y ésta no era un antepasado de él.

Sigamos analizando más pasajes bíblicos. Génesis 37:35 “…y dijo: descenderé enlutado a mi hijo hasta el Seol. Y lo lloró su padre.”. Otra versión dice “guardaré luto por mi hijo, hasta que vaya a reunirme con él entre los muertos” versión Dios Habla Hoy. Este texto nos relata el engaño hecho por los hermanos de José a su padre Jacob. Los hermanos de José querían deshacerse de él porque le tenían envidia. De esta forma, le vendieron como esclavo y le dijeron a su padre que le habían matado las fieras. Jacob al saberlo pronunció las palabras antes citadas. Lo interesante de la expresión de Jacob es que él dice que se reunirá con José. En estas palabras no puede referirse a ser sepultado a su lado ya que Jacob no tuvo el cuerpo de José debido a que supuestamente había sido devorado por las fieras y también por la conclusión obvia de que no estaba muerto. Ésta es una expresión que está relacionada con la frase “y fue reunido a su pueblo”. Ambas expresiones hablan de un encuentro, una reunión. Con estos enunciados podemos concluir que no se puede referir a un lugar en la superficie de la tierra a causa de que no tiene coherencia con los hechos narrados por la Biblia.

Analicemos más pasajes bíblicos: Génesis 49:33 “Y cuando acabó Jacob de dar mandamientos a sus hijos, encogió sus pies en la cama y expiró y fue reunido con sus padres”. Otro aspecto que hay que tener en cuenta en estas expresiones es que al decir “y fue reunido con sus padres” lo dice como un acto seguido a la muerte. Cosa que si se refiere al sepulcro o al cementerio, la Escritura mostraría de manera inmediata su entierro. Pero lo que encontramos es algo completamente diferente. Génesis 50:2-3 “Y mandó José a sus siervos los médicos que embalsamasen a su padre; y los médicos embalsamaron a Israel. Y le cumplieron cuarenta días, porque así cumplían los días de los embalsamados, y lo lloraron los egipcios setenta días”. Después de esto, viajó José a Canaán para enterrar a su padre. Viaje que demoraba un tiempo considerable. Así que después de la muerte de Jacob lo lloraron setenta días en Egipto y después viajaron para enterrarlo. Sin embargo, cuando Jacob murió la Escritura habla de manera continua que había sido reunido con su pueblo. Pero más de setenta días después fue sepultado. Una vez más no puede referirse al cementerio o a la tumba.

Deuteronomio 32:49-50 “Sube a este monte de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que está frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán, que yo doy por heredad a los hijos de Israel; y muere en el monte al cual subes y sé unido a tu pueblo, así como murió Aarón tu hermano en el monte Hor y fue unido a su pueblo”. En este pasaje está hablando Dios y le dice a Moisés que morirá. Dios utiliza la expresión que estamos estudiando, así que no puede tratarse de un invento humano. De todos modos, tenemos la certidumbre de que toda la Escritura es inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16-17). Otro aspecto a considerar en este enunciado es que en ninguna parte la Escritura indica que sea simbólico, por lo que se toma literal.

Retomemos el texto y sigamos leyendo Deuteronomio 34:6 “Y lo enterró en el valle, en la tierra de Moab, enfrente de Bet-Peor; y ninguno conoce el lugar de su sepultura hasta hoy”. Se habla de la muerte de Moisés y de cómo Dios lo enterró en un lugar que ninguno conoce. O sea, no fue enterrado junto a sus antepasados o junto a su pueblo. Añadiendo que ninguno de los antepasados de Moisés fue enterrado en estas tierras.

Al haber estudiado estos pasajes bíblicos podemos percibir de una manera clara que la Biblia al hablar del Seol no se refiere al cementerio o al sepulcro. Al menos que el texto que se lea lo dé a entender así. Pero los textos antes citados en ninguna manera se refieren al cementerio. Y si no es el cementerio debe ser un lugar donde se reunían en espíritu las personas que morían. De aquí surge una pregunta: ¿Dónde está ese lugar? Antes de contestar a esta interrogante sigamos leyendo pasajes bíblicos que demuestran que se refiere a un lugar donde iban las personas en espíritu, no en cuerpo.

2 Reyes 22:20 “Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres y serás llevado a tu sepulcro en paz…” (énfasis añadido). Otra versión dice: “Por eso, dejaré que mueras en paz y te reuniré con tus antepasados…” (énfasis añadido). En este pasaje está hablando Dios y dice que reunirá al rey Josías cuando muera con sus antepasados. Si Dios lo reunirá no se puede referir al entierro ya que a Josías Dios no lo sepultó. Se refiere a la parte espiritual. 1 Crónicas 17:11 “Y cuando tus días sean cumplidos para irte con tus padres” (énfasis añadido). Otra versión dice: “Cuando llegues al final de tu vida, te irás a donde están tus antepasados versión Palabra de Dios para todos (énfasis añadido). Una vez más estos pasajes hablan de un viaje y de una reunión.

En Job 3:13-19 el escritor habla que en el Seol se reúnen ricos y pobres, esclavos y libres. En este punto el escritor no puede referirse a lo material ya que en esa época y también en la nuestra los ricos no son enterrados junto a los pobres. Y en ese tiempo con menos facilidades los esclavos tendrían esa oportunidad. Habiendo demostrado que existe un lugar donde se reunían las personas en espíritu ya que el texto así lo da a entender porque si tomamos los textos antes citados y los interpretamos con el sentido de que se refiere al cuerpo el texto perdería sentido. Prosigamos a analizar unas citas bíblicas que nos muestran dónde está ese lugar.

Job 11:7-8 “¿Descubrirás tú los secretos de Dios? ¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso? Es más alta que los cielos ¿qué harás? Es más profunda que el Seol; ¿cómo la conocerás?” (énfasis añadido). En este texto el escritor toma unos sistemas de referencia y hace mostrar que la perfección de Dios es más alta que los cielos. Los cielos es lo más alto que el hombre puede ver. Aun hoy día con los telescopios tan avanzados que se tienen, no se ha podido ver el final del universo. El escritor continúa diciendo que es más profunda que el Seol. Este lugar debe ser inaccesible para el ser humano y debe estar debajo de él ya que así el escritor lo indica al estar hablándole a un lector que es humano y que vive en la tierra y que para ese humano lo profundo estará debajo de sus pies y lo alto estará sobre él.

Dado que la tierra es esférica (aunque un poco achatada en los polos), y sabiendo que en una esfera la parte más profunda desde cualquier punto de su superficie será el centro, asimismo en la tierra la parte más profunda desde cualquier parte de esta será el centro. Tomando como despreciable la diferencia de distancia causada por lo achatado de los polos, de esta manera se podría afirmar que el Seol estaría en el centro de la tierra. Pero quiero colocar otras citas bíblicas para corroborar este argumento.

Job 38:17 “¿Has visto dónde están las puertas del reino de la muerte?” versión Dios Habla Hoy. En este texto Dios le habla a Job y le nombra un lugar al cual Job nunca habría ido y nunca habría visto. El mismo Dios nombra un sitio donde están los muertos y no puede ser el cementerio ya que Dios lo coloca como un lugar inaccesible y el cementerio no es de difícil acceso para un ser humano. Es así que éste no es un lugar donde llegan los restos mortales sino un lugar donde llegan los espíritus. Salmo 86:13 “… y has librado mi alma de las profundidades del Seol (énfasis añadido). Este pasaje es interesante porque David habla del alma, que viene siendo una parte del ser humano ya que el hombre está conformado por tres partes. De ahí que se le llame tripartito (1 Tesalonicenses 5:23). El texto citado al principio de este párrafo prosigue diciendo que esa parte espiritual es librada de las profundidades del Seol. Una vez más es utilizada la palabra “profundidades” haciendo referencia a un lugar que debe estar debajo de nuestros pies. O sea, debajo de la tierra que nos sostiene.

Otras citas bíblicas que reflejan la diferencia entre cuerpo y espíritu y que dicha diferencia muestra que la parte espiritual del ser humano es consciente después de la muerte. O sea, que piensa y tiene conciencia de que existe son:

Ø  Filipenses 1:23. En esta cita el apóstol Pablo muestra su dificultad para decidir el lugar en que quiere estar. Desea encontrarse con Cristo porque es lo que cada creyente anhela. Pero también le es necesario estar en el cuerpo porque la iglesia lo requiere. Esta es una muestra clara de la vida después de la muerte.

Ø  1 Corintios 5:3-4, 2 Corintios 5:1-8, Colosenses 2:5, 2 Pedro 1:13-15. El apóstol se refiere a que mientras vivamos en el cuerpo estamos ausentes del Señor. Esto es claro ya que con pecado no podemos entrar en su presencia y es por eso que es necesaria la transformación del cuerpo. Lo importante aquí es que se puede estar fuera del cuerpo. O sea, que el yo nuestro trasciende el cuerpo mortal. Aquí el cuerpo es solo una parte del ser humano, es solo una casa terrenal.

Ø  Apocalipsis 5:3-4. Este pasaje dice que ninguno debajo de la tierra, ni en el cielo, ni en la tierra podía abrir el sello y leerlo. Para poder leer se tiene que tener inteligencia. O sea, ser un humano. Así que cuando se refiere a los que están debajo de la tierra se refiere a los que están en el Seol. Que actualmente es el lugar de tormento o también llamado infierno.

Ø  Apocalipsis 6:9-11. En esta cita se habla de los mártires que murieron a causa de Jesús. Note que no están en cuerpo sino en espíritu y que tienen conciencia. Piensan y le piden a Dios algo. Para eso hay que tener conciencia de su existencia. No están durmiendo o inconscientes.

Ø  Isaías 57:9 “…enviaste mensajeros hasta muy lejos, los hiciste bajar hasta el reino de la muerte” versión Dios Habla Hoy (énfasis añadido). Una vez más encontramos referencias donde se muestra al Seol como un lugar que está debajo de nuestra superficie. Amos 9:2 “Aunque cavasen hasta el Seol, de allá los tomará mi mano; aunque subiesen hasta el cielo, de allá los haré descender”. Nuevamente Dios toma como referencia el cielo como lo más alto y el Seol como lo más bajo.

En el libro de Job se hace referencia al aspecto que tiene el Seol. Leamos Job 10:21-22: “Antes de irme para no volver. Iré al país tenebroso y de sombra de muerte, tan negro como las tinieblas de sombra de muerte. País de caos, donde hasta su misma luz es profunda oscuridad.” Versión Palabra de Dios para todos. Para continuar con la descripción del Seol, debo decir que las Escrituras relatan que dicho lugar estaba dividido en dos: el lugar de tormento y el paraíso. Lea Lucas 16:19-31. En esta narración, Jesús enseña una parábola que habla del lugar de tormento y del paraíso y que estos dos lugares estaban separados por una gran distancia. Note que las Escrituras recalcan que la separación se trata de una gran distancia y no de algo material que impida su entrada.

Muchos tienen en poco este mensaje de Jesús declarando que era solo una parábola y que los elementos aquí mencionados no existen. Pero hay que tener en cuenta que Jesús precisamente utilizaba parábolas porque estas permitían utilizar elementos conocidos por todos los oyentes y por medio de estos elementos dejar una enseñanza espiritual. De tal manera que cuando Jesús comentó esta historia debió tener el conocimiento de que las personas que le escuchaban sabían a qué se refería.

Sin embargo, los que contradicen esta postura sugieren que los oyentes entendieron el mensaje porque Jesús tomó una enseñanza griega, la cual ya era conocida por todos. Pero este argumento tiene el problema de que Jesús, al ser un maestro judío perseguido por fariseos, saduceos y maestros de la ley, tenía que tener mucho cuidado con las palabras que decía. La misma Biblia habla de cómo los opositores a Jesús estaban muy atentos a las palabras que expresaba para culparlo ante el pueblo. De modo que si Jesús hubiera tomado una enseñanza griega sus contrarios fácilmente lo desacreditarían ante el pueblo y esto produciría el rechazo de todos. Además, esto da origen a interrogantes como: ¿Jesús no tenía la sabiduría de Dios para producir sus propias enseñanzas? ¿Sino que debía tomar preceptos paganos para dar un mensaje espiritual? ¿Además, no sería un problema para Jesús tomar una concepción espiritual pagana para dar un mensaje a judíos monoteístas que rechazaban dichos conceptos porque Dios así lo mandaba? De tal manera debemos tener la confianza de que Jesús, inspirado por el Espíritu Santo, creó esta parábola tomando elementos existentes y que los oyentes comprendían que existían y era un conocimiento tan general que hasta los no estudiados sabían.

Este pasaje de Lucas lo podemos relacionar con Lucas 23:43: “Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (énfasis añadido). Este texto relata la respuesta que le dio Jesús al ladrón cuando éste mostró creer en Él. Jesús dice claramente que ambos estarían ese mismo día en el paraíso, contradiciendo de una manera clara la enseñanza de que al morir las personas no tienen conciencia de nada. Si el ladrón no tuviera conciencia él no sabría que estaría en un lugar en específico. Además, el texto en ningún lugar indica que se hable en parábolas o en sentido figurado, por lo que es literal. Y si se niega esta parte Jesús terminaría siendo un mentiroso que engañó a un ladrón que había creído en Él. 

Relacionemos este pasaje con Juan 20:17: “Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios”. Ésta es la declaración de Jesús a María Magdalena después de resucitar. Pero sabemos con el pasaje bíblico pasado que Jesús iría al paraíso con el ladrón y en este texto dice que no ha subido al Padre, o sea al cielo. Entonces la consecuencia lógica de estas declaraciones es que el paraíso no estaba en el cielo con el Padre. Entonces ¿dónde estaba el paraíso? Leamos Hechos 2:31: “Viéndolo antes habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción”. En esta cita el apóstol Pedro habla del alma de Jesús, que estuvo en el Hades. Es así que Jesús cuando murió fue al paraíso con el ladrón y también estuvo en el Hades o Seol. Así podemos comprender con claridad la parábola de Jesús, donde hablaba de dos lugares que se encontraban en la misma región. Para complementar lea Efesios 4:9.

Pero, ¿qué hizo Jesús en el Hades? La respuesta la encontramos en 1 Pedro 3:19-20: “En el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Noé…”. 1 Pedro 4:6: “Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios.”. Jesús por tres días le predicó a los muertos en el Seol. Ya que este evangelio tiene que ser predicado a todo ser con conciencia que haya vivido en la tierra y vivirá. De este modo ninguno tiene excusa de que no tuvo esa oportunidad. Pero Jesús al resucitar cambió las cosas en el Seol. Ya que tomó el paraíso y lo llevó a la presencia del Padre. La pregunta de cómo lo hizo, en sí es necia, ya que Él es todopoderoso. ¿Cómo se sabe que Jesús transportó el paraíso al cielo? Pues el apóstol Pablo nos resuelve esta incógnita. 2 Corintios 12:2: “…conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años… fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar”. El apóstol hablando en tercera persona narra su experiencia cuando estuvo en el tercer cielo y que estando allá visitó el paraíso. De manera lógica se puede concluir que el paraíso está en el tercer cielo. Así que ya no está en el Seol sino con el Padre. Quedando solamente en el Hades el lugar de tormento o el comúnmente llamado infierno.

A manera de resumen les dejo estas palabras:

El Seol es un lugar espiritual

que en el centro de la tierra ha de estar.

Allí iban cuando morían el justo y el que hacía maldad,

el injusto al lugar de tormento iba a parar.

El justo al paraíso se iba a regocijar,

estos dos lugares fue que Dios en el Seol quiso colocar.

Cuando Jesús murió, allá fue a predicar,

después el paraíso se llevó a la morada celestial.

El apóstol Pablo lo vio cuando al tercer cielo Dios lo hizo llevar.

Espero que el material presentado anteriormente haya aclarado lo mejor posible sus inquietudes acerca del tema. Si tiene alguna pregunta con respecto al estudio presentado, puede comunicarse conmigo.

Atentamente

Hernando Álvarez

Correo: siloh83@hotmail.com

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10 PUNTOS DESTACADOS SOBRE LA VIDA DE JACOB

 10 puntos destacados sobre la vida de Jacob:

1. Jacob nació agarrado del talón de su hermano (Génesis 25:26).

2. Jacob engañó a su padre Isaac para recibir la bendición que le correspondía a su hermano Esaú (Génesis 27:1-29).

3. Jacob huyó de su hogar y vivió con su tío Labán (Génesis 28:1-5).

4. Jacob se casó con dos hermanas, Lea y Raquel (Génesis 29:15-30).

5. Jacob tuvo doce hijos que se convirtieron en las tribus de Israel (Génesis 35:23-26).

6. Jacob luchó con Dios y recibió el nombre de Israel:  (Génesis 32:24-28). 

7. Jacob tuvo un sueño en el que vio una escalera que llegaba al cielo y los ángeles subían y bajaban por ella (Génesis 28:10-22).

8. Jacob se reconcilió con su hermano Esaú después de muchos años (Génesis 33:1-16).

9. Jacob murió en Egipto a la edad de 147 años (Génesis 47:28-31).

10. La historia de Jacob es una historia de lucha, engaño, arrepentimiento  y bendición divina.


10 PUNTOS DESTACADOS SOBRE LA VIDA DE ISAAC

 10 puntos destacados sobre la vida de Isaac:

1. Isaac significa "el que hace reír" y se deriva de la reacción de sus padres cuando Dios le dijo a Abraham que él y su esposa Sara tendrían un hijo a pesar de su avanzada edad (Génesis 17:17; 18:12). 

2. Isaac era el segundo hijo de Abraham; su primer hijo, Ismael, vino a través de Agar, la sierva de Sara (Génesis 16:1-2).

3. Tan pronto como Isaac fue destetado, Sara insistió en que Abraham debía echar a Agar y a su hijo para asegurarse que la herencia familiar fuera para Isaac (Génesis 21:3-12).

4. Muchos años después, Isaac fue llevado por su padre a una montaña donde Abraham, en obediencia a Dios, se preparó para sacrificar a su hijo, siendo probado de esta manera; el Señor proveyó un carnero en su lugar. (Génesis 22:1-14).

5. Después de la muerte de Sara, Abraham envió a uno de sus siervos para encontrar una esposa para Isaac que fuera de su familia (Génesis 24:1-51).

6. Cuando tenía 40 años, Isaac se casó con su prima Rebeca (Génesis 25:20).

7. Fue el único de los patriarcas en orar por la esterilidad de su esposa y no tomar una sierva para tener hijos, como era la costumbre de la época, además la biblia registra que tuvo sólo  una mujer. (Génesis 25:16:1-4, 30:1-4, 9-10). 

8. A la edad de sesenta años, Isaac se convirtió en el padre de Jacob y Esaú (Génesis 25:19-26). 

9. Mientras Isaac favoreció a su hijo mayor, Esaú, el hijo favorito de Rebeca fue Jacob. Esto causó gran rivalidad en el seno de la familia y llevó a Jacob a recibir la herencia y la bendición de su padre que debería haber sido para Esaú después que Rebeca y Jacob engañaron a Isaac (Génesis 27).

10. Isaac vivió hasta los 180 años:  (Génesis 35:28-29) 


10 PUNTOS DESTACADOS SOBRE LA VIDA DE ABRAHAM

 10 puntos destacados sobre la vida de Abraham:

1. Abraham fue llamado por Dios para salir de su tierra y dirigirse a una tierra que le sería dada como herencia. (Génesis 12:1-4)

2. Dios prometió a Abraham que tendría una gran descendencia, y que a través de ella serían bendecidas todas las naciones de la tierra. (Génesis 12:2-3)

3. Abraham tuvo un hijo llamado Isaac, quien se convirtió en el padre de Jacob, quien luego fue renombrado como Israel. (Génesis 21:1-5, 32:9)

4. Dios probó la fe de Abraham al pedirle que sacrificara a su hijo Isaac, pero detuvo el sacrificio en el último momento y proveyó un carnero para ser sacrificado en su lugar. (Génesis 22:1-14)

5. Abraham intercedió por Sodoma y Gomorra ante Dios, pero estas ciudades fueron destruidas debido a su maldad. (Génesis 18:16-33 y 19:1-29)

6. Abraham compró una cueva en Hebrón para enterrar a su esposa Sara después de su muerte. (Génesis 23:1-20) 

7. Abraham envió a su siervo para encontrar una esposa para Isaac, quien finalmente se casó con Rebeca. (Génesis 24:1-67)

8. Después de la muerte de Sara, Abraham tuvo otra mujer llamada Cetura y tuvo hijos con ella. (Génesis 25:1-6)

9. Abraham fue llamado profeta por Dios. (Génesis 20:1-7)

10. Abraham murió a los 175 años y fue enterrado junto a Sara en la cueva que había comprado en Hebrón. (Génesi s 25:7-10)

10 PUNTOS DESTACADOS SOBRE LA VIDA DE NOÉ

 10 puntos destacados sobre la vida de Noé:

1. Noé era un hombre justo y piadoso en su generación. (Génesis 6:9)

2. Dios decidió enviar un diluvio para destruir a toda la humanidad, pero le dijo a Noé que construyera un arca para salvar a su familia y a los animales. (Génesis 6:13-14)

3. Noé construyó el arca según las instrucciones de Dios. (Génesis 6:22)

4. Dios le dijo a Noé que llevara a su familia y a los animales al arca antes de que comenzara el diluvio. (Génesis 7:1-3)

5. El diluvio duró cuarenta días y cuarenta noches, y el arca flotó sobre las aguas hasta que se secaron. (Génesis 7:17-24 y 8:1-14)

6. Cuando el arca finalmente se detuvo en las montañas de Ararat, Noé envió un cuervo y una paloma para verificar si había tierra seca. (Génesis 8:4-12)

7. Finalmente, la paloma trajo una hoja de olivo en su pico como señal de que había tierra seca disponible. (Génesis 8:11)

8. Después de salir del arca, Noé construyó un altar y ofreció sacrificios a Dios como agradecimiento por haber sido salvado del diluvio. (Génesis 8:20) 

9. Dios hizo un pacto con Noé y sus hijos, prometiendo nunca más destruir a la humanidad con un diluvio. (Génesis 9:11-17)

10. Noé murió a la edad de 950 años. (Génesis 9:28-29)

LAS DENOMINACIONES Y LA IGLESIA DE CRISTO. REDACCION CORREGIDA

 LAS DENOMINACIONES Y LA IGLESIA DE CRISTO

Hoy en día es común encontrar en el mundo cristiano que las distintas congregaciones se distinguen por sus nombres o por su afiliación a ciertas organizaciones llamadas "denominaciones". Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la palabra "denominación" significa: "Nombre, título o sobrenombre con que se distinguen las personas y las cosas". De esta manera, una denominación se distingue de las demás por su nombre. En la época de Jesús había denominaciones como los fariseos, saduceos y esenios, entre otros. Estas eran las más importantes y se diferenciaban por sus enseñanzas. Hoy en día también ocurre lo mismo. Encontramos denominaciones que se diferencian por su doctrina, como los Testigos de Jehová, los adventistas y los pentecostales unidos, entre otros. La mayoría de los llamados cristianos evangélicos son considerados pentecostales trinitarios cuya enseñanza se caracteriza por creer en la Trinidad de Dios. Pero dentro de los pentecostales trinitarios también existen denominaciones que enseñan las mismas bases doctrinales pero se diferencian en su forma de trabajar, organización y administración. Lamentablemente, esta forma de diferenciar una congregación de otra ha causado un problema que cada día cobra más fuerza: el orgullo denominacional.

Sabemos por las Escrituras que Dios aborrece el orgullo (Salmo 18:27, 138:6, Proverbios 16:5 “El Señor no soporta a los orgullosos; tarde o temprano tendrán su castigo.” Versión Dios Habla Hoy). Cuando hablo del orgullo denominacional me refiero al hecho de que los miembros de una denominación toman tal orgullo en esa administración que subestiman a las demás, aislándose y condenando o despreciando todo acto que no se asemeje al de ellos. Aunque usted no lo crea, este mal se ha difundido mucho en la iglesia de Cristo y está haciendo un gran daño a la imagen del evangelio. Es común encontrar que una denominación habla mal de otra solo porque trabajan y administran de una manera diferente. En la iglesia de Corinto se encontraba este flagelo. Leamos 1 Corintios 1:10-13:

10 Hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo les ruego que todos estén siempre de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes. Vivan en armonía, pensando y sintiendo de la misma manera. 11 Digo esto, hermanos míos, porque he sabido por los de la familia de Cloe que hay discordias entre ustedes. 12 Quiero decir, que algunos de ustedes afirman: "Yo soy de Pablo"; otros: "Yo soy de Apolo"; otros: "Yo soy de Cefas"; y otros: "Yo soy de Cristo." 13 ¿Acaso Cristo está dividido? ¿Fue crucificado Pablo en favor de ustedes? ¿O fueron ustedes bautizados en el nombre de Pablo?” versión Dios habla hoy, En Corinto se habían formado grupos: unos se denominaban seguidores de Pedro, otros de Pablo, etc. Esto había generado discordias entre ellos. Si analizamos de manera más detallada este acontecimiento, encontraremos que los corintios tenían un orgullo tonto al pensar que por pertenecer a cierto grupo los hacía mejores que los otros grupos. Sigamos leyendo en 1 Corintios 3:1-9:

“Yo, hermanos, no pude hablarles entonces como a gente madura espiritualmente, sino como a personas débiles, como a niños en cuanto a las cosas de Cristo. 2 Les di una enseñanza sencilla, igual que a un niño de pecho se le da leche en vez de alimento sólido, porque ustedes todavía no podían digerir la comida fuerte. ¡Y ni siquiera pueden digerirla ahora, 3 porque todavía son débiles! Mientras haya entre ustedes envidias y discordias, es que todavía son débiles y actúan con criterios puramente humanos. 4 Porque cuando uno afirma: "Yo soy de Pablo", y otro: "Yo soy de Apolo", están manteniendo criterios puramente humanos. 5 A fin de cuentas, ¿quién es Apolo?, ¿quién es Pablo? Simplemente servidores, por medio de los cuales ustedes han llegado a la fe. Cada uno de nosotros hizo el trabajo que el Señor le señaló: 6 yo sembré y Apolo regó, pero Dios es quien hizo crecer lo sembrado. 7 De manera que ni el que siembra ni el que riega son nada, sino que Dios lo es todo, pues él es quien hace crecer lo sembrado. 8 Los que siembran y los que riegan son iguales, aunque Dios pagará a cada uno según su trabajo. 9 Somos compañeros de trabajo al servicio de Dios, y ustedes son un sembrado y una construcción que pertenecen a Dios.” Versión Dios habla hoy, Esta cita muestra cómo el apóstol considera las envidias y las discordias generadas por ese orgullo que se había formado al enaltecerse de haber sido enseñado por uno u otro servidor. Además del hecho de haber formado grupos, Pablo los considera carnales y niños en Cristo. En la versión citada anteriormente habla de cristianos con criterios puramente humanos, ya que el mundo secular es el que se caracteriza por ser orgulloso, por ensalzarse de tener ciertas cosas para menospreciar a los demás y creerse mejor. No debemos permitir que esto siga en la iglesia de Cristo. Es ya un hecho deplorable que existan tantas denominaciones en la sana doctrina, pero esto se ha formado por el error humano. Me refiero a que la mayoría de las veces ocurre por equivocaciones de servidores o sistemas que no reconocen su falta, o que los actos que se están haciendo o la administración que se está llevando no es bíblica o está perjudicando a la congregación. A esto se le agrega la intensa persecución que se hace de aquellos que no están de acuerdo con el sistema, lo que conlleva a salir de esta forma de llevar la iglesia y formar una que sí vaya conforme a las Escrituras. Pero tengo que aclarar que este problema no se ve en todas las iglesias. 

Aunque en estos casos no hay que negar que en ocasiones lo que ocurre es que algunos líderes, llevados por el orgullo, quieren dirigir la iglesia a su antojo y enriquecerse. De esta manera, como cristianos no podemos despreciar o menoscabar a las otras denominaciones de sana doctrina, ya que ellos también son el cuerpo de Cristo. En el momento en que nos creemos superiores por tener un templo más grande, o por tener más miembros, o por poseer las cosas más finas o a los miembros más distinguidos, estamos mostrando inmadurez espiritual. Se tiene una mente carnal, dominada por puros criterios humanos y no la mente de Cristo. 

En cuanto al orgullo denominacional, hay mucho que decir. Como dije anteriormente, lo que diferencia a las distintas denominaciones es su forma de trabajar y su organización, pero el mensaje es el mismo, la doctrina es la misma, es el mismo Dios y el mismo Señor. Ahora, teniendo esto claro, no hay razón para condenar a un creyente que quiera cambiar su estancia en una denominación por otra donde la forma de trabajar le guste más, se sienta más cómodo y crezca más espiritualmente. Claro está que su decisión haya sido dirigida por el Señor. Pero el orgullo denominacional ha ocasionado que se difundan algunas enseñanzas que no tienen fundamento bíblico, frases como: “Dios te coloco aquí y aquí tienes que servirle” o “tienes que ser agradecido con la iglesia donde te bautizaron” hasta llegar al extremo de decir “Dios te coloco en esta iglesia y cuando Jesús venga Él te va a venir a buscar en esta iglesia” ninguno de estos argumentos es bíblico, pero sí ha ocasionado mucho mal a la iglesia, genera el ataque a miembros que decidieron trasladarse a otras denominaciones de sana doctrina, calumniándole y dañándole su testimonio, Jesús fue muy claro cuando dijo: “En esto conocerán todos que son mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” Juan 13:35 versión reina Valera, ¿será que cuando calumniamos o atacamos a un creyente solo porque quiere cambiarse de denominación, estamos mostrándole amor? ¡Claro que no! El apóstol Pablo decía “El cuerpo humano, aunque está formado por muchos miembros, es un solo cuerpo. Así también Cristo. 13 Y de la misma manera, todos nosotros, judíos o no judíos, esclavos o libres, fuimos bautizados para formar un solo cuerpo por medio de un solo Espíritu; y a todos se nos dio a beber de ese mismo Espíritu. Un cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos. 15 Si el pie dijera: "Como no soy mano, no soy del cuerpo", no por eso dejaría de ser del cuerpo. 16 Y si la oreja dijera: "Como no soy ojo, no soy del cuerpo", no por eso dejaría de ser del cuerpo. 17 Si todo el cuerpo fuera ojo, no podríamos oír. Y si todo el cuerpo fuera oído, no podríamos oler. 18 Pero Dios ha puesto cada miembro del cuerpo en el sitio que mejor le pareció. 19 Si todo fuera un solo miembro, no habría cuerpo. 20 Lo cierto es que, aunque son muchos los miembros, el cuerpo solo es uno. 21 El ojo no puede decirle a la mano: "No te necesito"; ni la cabeza puede decirles a los pies: "No los necesito." 1Corintios 12:12-21 versión Dios habla hoy, Somos un solo cuerpo en Cristo. No podemos decir que no necesitamos a estos u otros hermanos. Todos somos importantes en el cuerpo del Señor y cada uno tiene su función. Así que cuando menospreciamos a una denominación o congregación estamos despreciándonos a nosotros mismos, ya que formamos un solo cuerpo.

Examinemos este acontecimiento: “Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía. Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí. Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.” Marcos 9:38-41 versión Reina Valera. Para comprender mejor este relato, imaginémonos en esa época. Jesús elige a sus doce discípulos, pero además de ellos tiene otros (Hechos 1:15-23, Lucas 10:1-12). Pero los más cercanos a Él eran los doce apóstoles. Pero ellos en una ocasión vieron a alguien que echaba fuera demonios pero que no andaba con ellos. Al parecer, Dios respaldaba al hombre que echaba fuera los demonios. Saco esta conclusión ya que todo indica que lo había hecho en varias ocasiones. Dado que si Dios no lo respaldaba podría haberle pasado como a los hijos de Esceva. “Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.” Hechos 19:13-16. Cualquier persona que reciba un escarmiento como ese no se atrevería a tomar el nombre de Jesús de nuevo si en verdad no cree en Él y no le busca. Retomando lo que pasó con los apóstoles, ellos le prohíben a esta persona seguir echando fuera demonios en el nombre de Jesús. Y estos, al contarle a Jesús lo que habían hecho, en vez de recibir un halago del Señor, la respuesta que reciben es que no tienen que hacer eso porque aquel que hace milagro en su nombre no va a hablar mal de Él. Al contrario, está con Él. De manera que hubo una persona que no hacía parte del selecto grupo de Jesús y los apóstoles que echaba fuera los demonios en el nombre de Jesús. Los apóstoles, al ver que no hacía parte del grupo, le prohibieron seguir esa práctica sin el consentimiento de Jesús. Con la sorpresa de que Él apoyaba a ese hombre aunque no estuviera en el grupo que permanecía a su lado. Y si esto hizo el propio Jesús. 

¿Por qué hoy en día vamos a desacreditar o impedir una denominación de sana doctrina solo por el hecho de no pertenecer a cierto concilio o denominación? El acto de los apóstoles al negar a alguien hacer algo que ellos consideraban propio de su grupo es una muestra de exclusivismo. Me refiero a que pensaban que exclusivamente ellos podían hacer eso y que fuera de ellos estaba vedado. Además, también mostraron autoritarismo ya que, por el hecho de ser discípulos de Jesús, querían imponer una autoridad que no les había sido dada, prohibiendo algo que Cristo en ningún momento había impedido.

Otro aspecto en el cual se desacredita y menosprecia una denominación de sana doctrina es cuando se le designa como una “división” que ocurre cuando “una iglesia se divide de otra”, para defender esta posición se toman citas bíblicas como: romanos 16:17-18 “Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos.”, tito 3:10-11 “si alguien fomenta sectas en la iglesia, le llamaras la atención una primera y una segunda vez; después rompe con el sabiendo que es un descarriado y culpable que se condena asimismo” versión latinoamericana, Pero las citas antes mencionadas hacen referencia a aquellas personas que enseñan falsas doctrinas. No podemos negar que de una iglesia de sana doctrina se han formado otras iglesias de sana doctrina que se independizan de la primera. Y esto genera los comentarios que dije anteriormente. Sin embargo, si estudiamos la historia de cada denominación protestante o evangélica encontraremos que se formaron por lo que llaman “divisiones”. Así ocurrió con Lutero, quien se separó de la iglesia católica. Y después de él se formaron otras denominaciones como la iglesia bautista, presbiteriana, metodista, asambleas de Dios, etc. Todas surgieron de una denominación diferente. Pero ¿cómo puede alguna de estas denominaciones pronunciar sentencia contra una iglesia que se independiza de otra diciendo que es una “división” y no es de Dios si enseña la misma doctrina? Pues ocurre lo que dijo el Señor: “Y porque miras la paja que esta en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?” mateo 7:3 versión reina Valera, “Al juzgar a esas iglesias, se juzgan ellas mismas, ya que todas surgieron de la misma forma. Por lo tanto, no perdamos el tiempo en discusiones tontas sobre denominaciones, sabiendo que enseñan la misma doctrina. Más bien, unamos fuerzas, oremos los unos por los otros y ayudémonos mutuamente. Mientras se pierde tiempo y energía en estas tonterías, muchas personas mueren sin conocer a Jesús. De esta manera, se cumplirá la palabra de Jesús en nosotros.” “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuvieres amor los unos con los otros” Juan 13:35 versión reina Valera.

A manera de resumen les dejo estas palabras

La mayoría de las iglesias han incurrido en un error,

Exaltan unas denominaciones y las otras las consideran inferior,

Olvidando que somos un mismo cuerpo, tenemos un mismo Señor,

La diferencia entre ellas es su forma de administrar, su forma de trabajar.

Se enseña la misma doctrina, su mensaje es igual,

El Señor Jesús nos ama a todos de la misma forma, no ama a unos más.

El acto de menospreciar a unos oculta orgullo, algo que a Dios no le puede agradar,

Somos un cuerpo en Cristo, nos debemos ayudar,

Tenemos un propósito común: el evangelio predicar,

Que todos puedan conocer el amor que Dios nos da.

Así que nadie subestime a otro por su congregación,

Que el trato sea por lo que son,

Una familia espiritual en Dios.

 

Nota: si alguno tiene alguna inquietud con respecto al tema expuesto anteriormente, puede comunicarse conmigo.

 

Atentamente

Hernando Álvarez

Correo: siloh83@hotmail.com

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LA ABOMINACIÓN DESOLADORA. REDACCION CORREGIDA

 LA ABOMINACIÓN DESOLADORA

Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), Mateo 24:15

La escatología es uno de los aspectos de la doctrina bíblica que llama mucho la atención de los creyentes. Esto se debe a que trata temas del futuro, del destino del hombre y del planeta, cosas que siempre han sido motivos de interés para el ser humano. El cristiano tiene la obligación de conocer todo lo relacionado con el levantamiento de la iglesia, la venida de Cristo, la tribulación (que es la manifestación de la ira de Dios), el milenio, etc. El estudio de la Biblia es uno de los mandatos divinos.

En este caso, estudiaremos lo relacionado con la abominación desoladora. Tomaremos como referencia la cita empleada por Jesús en el Evangelio de Mateo.

Mateo 24:15

Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda),

Para esto, primero analicemos el contexto de dicha declaración. Todo inicia en el momento en que los apóstoles le muestran a Cristo la magnificencia del Templo hecho por Herodes. A lo que Jesús responde que no quedaría nada acerca del mencionado Templo. Sorprendidos, los discípulos le preguntan cuándo ocurriría semejante suceso, en qué momento volvería Él por segunda vez y en qué tiempo se daría el fin del siglo. Jesús, en su respuesta, da a conocer algunas señales y acontecimientos a suceder en el futuro. Entre éstas tenemos el pasaje en cuestión. Cristo cita del profeta Daniel los acontecimientos acerca de la abominación desoladora. Leamos dichas citas y estudiémoslas detenidamente:

Daniel 9:27

Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.

Daniel 11:31

Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora.

Para entender esta visión del profeta Daniel, tenemos que estudiar el contexto. Es necesario leer desde el versículo 1 del capítulo 9. Al hacerlo, encontramos que Daniel, estando cautivo en Babilonia, buscó la profecía de Jeremías donde indica el tiempo en que los israelitas estarían cautivos fuera de su tierra. Encontrando el número de los años que era setenta, el profeta procedió a orar por su nación dada la proximidad del cumplimiento de dicha profecía. Pidió perdón por los pecados cometidos por su pueblo, causa precisamente del cautiverio. Estando en oración, el profeta se le aparece el ángel Gabriel con un mensaje de Dios. Este mensaje es la revelación que expone el futuro de Israel e inicia de esta forma.

Daniel 9:24-27

Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.

·         Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, éstas setenta semanas no son de días normales, representan años, donde cada día equivale a un año, esto se puede entender estudiando las profecías anteriores, donde da algunos detalles de un acontecimiento nombrado por el ángel el cual tiene una duración de años y no de días. Además los acontecimientos nombrados por el ángel no pueden ser cumplidos en ocasión de días. Siendo así, se está hablando de 70 semanas, o sea 490 años.

·         para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Terminar la prevaricación, poner fin al pecado y expiar la iniquidad hacen referencia a la muerte sacrificial de Cristo en la cruz; traer la justicia perdurable hace alusión al reinado de Cristo, que se cumplirá en el milenio; sellar la visión y la profecía indica el cumplimiento de las profecías, como traduce otra versión bíblica: para traer justicia eterna, para confirmar la visión profética y para ungir el lugar santísimo. Daniel 9:24 Versión Nueva Traducción viviente; ungir al Santo de los santos indica el lugar santísimo del Templo, pero sabemos que Cristo no santificó el Templo terrenal, sino el celestial, como nos enseña el autor a los Hebreos: Por esa razón, el tabernáculo y todo lo que en él había —que eran copias de las cosas del cielo —debían ser purificados mediante la sangre de animales. Pero las cosas verdaderas del cielo debían ser purificadas mediante sacrificios superiores a la sangre de animales. Pues Cristo no entró en un lugar santo hecho por manos humanas, que era sólo una copia del verdadero, que está en el cielo. Él entró en el cielo mismo para presentarse ahora delante de Dios a favor de nosotrosHebreos 9:23-24 Versión Nueva Traducción Viviente.

·         Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas... Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; La orden dada por Ciro para la reconstrucción del Templo en el año 538 a.C. no es la que hace referencia la profecía. Ya que esa orden no fue para la reconstrucción de la ciudad, cosa que se dio en el año 444 a.C. con la orden de Artajerjes a Nehemías. Recordando que los judíos usan años lunares de 360 días y si lo transformamos a años solares de 365 días, haciendo el cálculo encontramos la muerte del Mesías aproximadamente en el 33 d.C. Cumpliéndose esta profecía en Jesús. Cuando se dice que la vida del Mesías será quitada no por sí, hace alusión a que su muerte será por asesinato, no por muerte natural o por su propia mano. El pueblo de un príncipe que ha de venir es el pueblo romano que destruyó Jerusalén y el Templo. El príncipe que ha de venir es el anticristo.

 

·         Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. Hagamos memoria del inicio de la profecía. Se hablan de 70 semanas, que son 490 años. Hasta la llegada y muerte del Mesías transcurren 69 semanas, que son 483 años. Quedando una semana, o sea 7 años. El pacto con muchos indica el pacto hecho por el anticristo con Israel. A la mitad de la semana, o sea tres años y medio, hará cesar los sacrificios en el tercer Templo que construirán los judíos. Como también dice otra cita: “Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.” (Daniel 7:25). Después vendrá la abominación desoladora que es la profanación del Templo por parte del anticristo. Al parecer será un ídolo en el lugar santo, como confirma otra cita: “Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora.” (Daniel 11:31). “Aun se engrandeció contra el príncipe de los ejércitos, y por él fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra.” (Daniel 8:11). Parte de esta profecía tiene un doble cumplimiento. La primera ocasión fue causada por Antíoco IV, conocido como Epífanes en el año 168 a.C. Él profanó el Templo construyendo un altar al dios griego Zeus y sacrificando animales inmundos en él. Además, prohibió la adoración a Dios en el santuario, los sacrificios diarios, la circuncisión e inició la quema de los libros de la Ley. La segunda ocasión se cumplirá con el anticristo, el cual actuará de la misma manera. Hará una profanación del Templo, como dice Pablo: “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.” (2 Tesalonicenses 2:3-4). Y como enseña Jesús: “Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda).” (Mateo 24:15). 

El inicio de la última semana profética, o sea, los últimos 7 años, iniciará con la llegada al poder del anticristo. Precisamente después del levantamiento de la iglesia. Esto lo podemos confirmar en que la ira de Dios tiene su principio con la llegada del anticristo. (Para más información del porqué la iglesia no estará en la ira de Dios o también conocida como la gran tribulación o tribulación, léase el artículo “El levantamiento de la iglesia y su reunión con Jesús o el mal llamado rapto”, del mismo autor). Leamos Apocalipsis 6:1-2: “Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer.” Esta cita hace referencia al anticristo. Ya que Jesús es quien abre el primer sello, estos sellos son juicios de Dios a la humanidad. El personaje del caballo blanco no es Cristo. Primero porque lleva un arco. Jesús nunca aparece con un arco, pero el anticristo sí (Ezequiel 39:3). Además surge con una corona. Jesús aparece con muchas (Apocalipsis 19:12). El anticristo de los siete años de tribulación solo podrá hacerle daño a Israel los últimos tres años y medio: “Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda…” (Daniel 9:27). “También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses.” (Apocalipsis 13:5) (cuarenta y dos meses equivalen a tres años y medio). No obstante, como el propósito de este artículo es hablar sobre la abominación desoladora, dejaremos esta parte para exponerla en otra ocasión.

Aquí está el texto corregido: En conclusión, la abominación desoladora que cita Jesús del profeta Daniel hace referencia a una profanación del Templo. Al parecer será un ídolo colocado en el lugar santo por el anticristo. O si se puede especular, puede que indique la presencia del anticristo en el Templo haciéndose pasar por Dios, como enseña el apóstol Pablo. Ocurriendo este suceso a la mitad de los siete años del pacto entre el anticristo e Israel. Siéndole impedido por Dios actuar en los primeros tres años y medio en contra del pueblo santo. Después de esta primera mitad de la semana, el anticristo tendrá el poder para cambiar la ley de Dios, quitar los sacrificios diarios y colocar en el lugar santo la abominación desoladora.

Nota: Si alguno tiene inquietudes con respecto al tema expuesto anteriormente, puede comunicarse conmigo.

Atentamente:

Hernando Álvarez.

Correo: siloh83@hotmail.com


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Acertijo 15

 Fui esclavo de un cristiano fiel, pero le abandoné y me fui con lo de él. Me encontré con Pablo, que me hizo creer, y me mandó de vuelta con una carta en mi poder. Le pedía a mi amo que me perdonara, y que como a un hermano me tratara. ¿Quién soy?