CITAS INTERESANTES Y CURIOSAS DE LA PRIMERA CARTA DE CLEMENTE A LOS CORINTIOS.
Clemente, a quien se atribuye la autoría de esta carta, debió ser una personalidad relevante en la comunidad de Roma, uno de sus obispos o presbíteros. Pero no sabemos nada cierto de él, aparte de la posible redacción de esta carta, cuyo remitente no es una persona individual, sino la comunidad romana en su conjunto, dirigiéndose a la comunidad hermana de Corinto. Fue escrito alrededor del año 96 d.C. Orígenes, Eusebio y Jerónimo relacionan a Clemente con el autor de la carta a los Hebreos, en cuanto compañero de Pablo y redactor de la misma, en conformidad con la mente del apóstol de los gentiles. (Alfonso Ropero).
1. Algunos datos sobre los apóstoles Pedro y Pablo que no encontramos en
el Nuevo Testamento
Pero, dejando los ejemplos de los días
de antaño, vengamos a los campeones que han vivido más cerca de nuestro tiempo.
Pongámonos delante los nobles ejemplos que pertenecen a nuestra generación. Por
causa de celos y envidia fueron perseguidos y acosados hasta la muerte las
mayores y más íntegras columnas de la Iglesia. Miremos a los buenos apóstoles.
Estaba Pedro, que, por causa de unos celos injustos, tuvo que sufrir, no uno o
dos, sino muchos trabajos y fatigas, y habiendo dado su testimonio, se fue a su
lugar de gloria designado. Por razón de celos y contiendas Pablo, con su
ejemplo, señaló el premio de la resistencia paciente. Después de haber estado
siete veces en grillos, de haber sido desterrado, apedreado, predicado en el
Oriente y el Occidente, ganó el noble renombre que fue el premio de su fe,
habiendo enseñado justicia a todo el mundo y alcanzado los extremos más
distantes del Occidente; y cuando hubo dado su testimonio delante de los
gobernantes, partió del mundo y fue al lugar santo, habiendo dado un ejemplo
notorio de resistencia paciente. Ver 5
Es notable la fama que adquirieron los apóstoles Pedro y Pablo en la Iglesia. Esta carta, escrita muchos años después de sus muertes, muestra algunos de los sufrimientos que padecieron.
2. Algunos consejos a los diferentes miembros de la congregación.
Reverenciemos a nuestros gobernantes;
honremos a nuestros ancianos; instruyamos a nuestros jóvenes en la lección del
temor de Dios. Guiemos a nuestras mujeres hacia lo que es bueno: que muestren
su hermosa disposición de pureza; que prueben su afecto sincero de bondad; que
manifiesten la moderación de su lengua por medio del silencio; que muestren su
amor, no en preferencias partidistas, sino sin parcialidad hacia todos los que
temen a Dios, en santidad. Que nuestros hijos sean participantes de la
instrucción que es en Cristo; que aprendan que la humildad de corazón prevalece
ante Dios, qué poder tiene ante Dios el amor casto, que el temor de Dios es
bueno y grande y salva a todos los que andan en él en pureza de corazón y
santidad. Porque Él escudriña las intenciones y los deseos; su aliento está en
nosotros, y cuando Él se incline a hacerlo, lo va a quitar. Verso 21
Es evidente en estos consejos la influencia de las enseñanzas del Nuevo Testamento: se puede ver el respeto a las autoridades, el honor hacia los ancianos, la instrucción a los jóvenes. También se muestra un aspecto cultural de la época: el silencio de la mujer. Resalta el valor del amor casto, en contraposición a la cultura imperante del adulterio. Un aspecto interesante es lo que se dice sobre la salvación: Dios salva a quienes andan en Él, en pureza y santidad.
3. El ave Fénix
Consideremos la maravillosa señal que
se ve en las regiones del oriente, esto es, en las partes de Arabia. Hay un
ave, llamada Fénix. Ésta es la única de su especie, vive quinientos años; y
cuando ha alcanzado la hora de su disolución y ha de morir, se hace un ataúd de
incienso y mirra y otras especias, en el cual entra en la plenitud de su
tiempo, y muere. Pero cuando la carne se descompone, es engendrada cierta
larva, que se nutre de la humedad de la criatura muerta y le salen alas.
Entonces, cuando ha crecido bastante, esta larva toma consigo el ataúd en que
se hallan los huesos de su progenitor, y los lleva desde el país de Arabia al
de Egipto, a un lugar llamado la Ciudad del Sol; y en pleno día, y a la vista
de todos, volando hasta el altar del Sol, los deposita allí; y una vez hecho
esto, emprende el regreso. Entonces los sacerdotes examinan los registros de
los tiempos, y encuentran que ha venido cuando se han cumplido los quinientos
años. Verso 25
Esta cita evidencia cuán arraigada estaba la creencia en el mito del ave Fénix, al punto de que el hermano Clemente lo incorpora como ejemplo en su carta. La tradición ofrecía una descripción detallada de su proceso de resurrección, que era aceptada sin cuestionamientos en su contexto cultural.
4. La veracidad del Evangelio y la legitimidad de los cargos de obispo y
diácono
Los apóstoles recibieron el Evangelio
para nosotros del Señor Jesucristo; Jesucristo fue enviado por Dios. Así pues,
Cristo viene de Dios, y los apóstoles de Cristo. Por tanto, los dos vienen de
la voluntad de Dios en el orden designado. Habiendo recibido el encargo, pues,
y habiendo sido asegurados por medio de la resurrección de nuestro Señor
Jesucristo, y confirmados en la Palabra de Dios con plena seguridad por el
Espíritu Santo, salieron a proclamar las buenas nuevas de que había llegado el
reino de Dios. Y así, predicando por campos y ciudades, por todas partes,
designaron a las primicias (de sus labores), una vez hubieron sido probados por
el Espíritu, para que fueran obispos y diáconos de los que creyeran. Y esto no
lo hicieron en una forma nueva; porque verdaderamente se había escrito respecto
a los obispos y diáconos desde tiempos muy antiguos; porque así dice la
Escritura en cierto lugar: “Y nombraré a tus obispos en justicia y a tus
diáconos en fe” (Is. 60:17, versión septuaginta:... Y daré tus príncipes en
paz, y tus inspectores en justicia.) Verso 42
Y nuestros apóstoles sabían por nuestro
Señor Jesucristo que habría contiendas sobre el nombramiento del cargo de
obispo. Por cuya causa, habiendo recibido conocimiento completo de antemano,
designaron a las personas mencionadas, y después proveyeron a continuación que
si éstas durmieran, otros hombres aprobados les sucedieran en su servicio. A
estos hombres, pues, que fueron nombrados por ellos, o después por otros de
reputación, con el consentimiento de toda la Iglesia, y que han ministrado
intachablemente el rebaño de Cristo, en humildad de corazón, pacíficamente y
con toda modestia, y durante mucho tiempo han tenido buena fama ante todos.
Verso 44
Para comprender por qué Clemente aborda la legitimidad del obispo, es necesario saber que esta carta fue escrita en respuesta a la destitución de los obispos en Corinto. Al parecer, no fue por faltas de santidad, sino por otras razones. En este contexto, Clemente defiende tanto el evangelio como los cargos eclesiásticos, señalando el error cometido al destituir a los obispos nombrados.
5. Problemas en la iglesia de Corinto después de la era apostólica
Tomad la carta del bienaventurado Pablo
el apóstol. ¿Qué os escribió al comienzo del Evangelio? Ciertamente os exhortó
en el Espíritu con respecto a él mismo y a Cefas y Apolos, porque ya entonces
hacíais grupos. Pero el que hicierais estos bandos resultó en menos pecado para
vosotros; porque erais partidarios de apóstoles que tenían una gran reputación,
y de un hombre aprobado ante los ojos de estos apóstoles. Pero ahora fijaos
bien quiénes son los que os han trastornado y han disminuido la gloria de vuestro
renombrado amor a la hermandad. Es vergonzoso, queridos hermanos, sí,
francamente vergonzoso e indigno de vuestra conducta en Cristo, que se diga que
la misma iglesia antigua y firme de los corintios, por causa de una o dos
personas, hace una sedición contra sus presbíteros. Y este informe no sólo nos
ha llegado a nosotros, sino también a los que difieren de nosotros, de modo que
acumuláis blasfemias sobre el nombre del Señor por causa de vuestra locura,
además de crear peligro para vosotros mismos. Verso 47.
Es triste saber que, aunque el apóstol Pablo corrigió los problemas en la iglesia de Corinto —especialmente las divisiones que se estaban formando—, años después, ya fallecido el apóstol, la situación empeoró.
6. Pecados cometidos por causa de las asechanzas del diablo.
Respecto a todas nuestras
transgresiones que hemos cometido por causa de las asechanzas del adversario, roguemos
para que nos sea concedido perdón... Porque es bueno que un hombre confiese sus
transgresiones en vez de endurecer su corazón, como fue endurecido el corazón
de los que hicieron sedición contra Moisés el siervo de Dios. Verso 51
En este caso, Clemente presenta la destitución de los obispos en la iglesia como un pecado surgido de las asechanzas del diablo. Además, amplía su reflexión aplicándola a otros aspectos de la vida cristiana. En cuanto a su veracidad, la Biblia nos exhorta a mantenernos firmes contra las asechanzas del diablo, utilizando la armadura de Dios. No obstante, es bien sabido que Satanás puede presentar tentaciones ante las cuales, si no estamos preparados, podríamos caer en pecado. A esto precisamente se refiere Clemente en su exhortación.
7. Cristianos que se ofrecieron como esclavos para liberar o alimentar a
los necesitados.
Sabemos que muchos entre nosotros se
han entregado a la esclavitud, para poder rescatar a otros. Muchos se han
vendido como esclavos y, recibido el precio que se ha pagado por ellos, han
alimentado a otros. Verso 55
Es increíble cómo muchos cristianos llegaron a venderse como esclavos con el fin de ayudar a otros. Es un acto loable, digno de imitar, un sacrificio por el bienestar de los demás. Este ejemplo debe ser una inspiración para los cristianos de todas las épocas.
8. Oración por los gobernantes
Da concordia y paz a nosotros y a todos
los que habitan en la tierra, como diste a nuestros padres cuando ellos
invocaron tu nombre en fe y verdad con santidad, [para que podamos ser salvos]
cuando rendimos obediencia a tu Nombre todopoderoso y sublime y a nuestros
gobernantes y superiores sobre la tierra. Tú, Señor y Maestro, les has dado el
poder de la soberanía por medio de tu poder excelente e inexpresable, para que
nosotros, conociendo la gloria y honor que les has dado, nos sometamos a ellos,
sin resistir en nada tu voluntad. Concédeles a ellos, pues, oh Señor, salud, paz,
concordia, estabilidad, para que puedan administrar sin fallos el gobierno que
Tú les has dado. Porque Tú, oh Señor celestial, rey de las edades, das a los
hijos de los hombres gloria y honor y poder sobre todas las cosas que hay sobre
la tierra. Dirige Tú, Señor, su consejo según lo que sea bueno y agradable a tu
vista, para que, administrando en paz y bondad con piedad el poder que Tú les
has dado, puedan obtener tu favor. ¡Oh Tú, que puedes hacer estas cosas, y
cosas más excelentes aún que éstas, te alabamos por medio del Sumo Sacerdote y
guardián de nuestras almas, Jesucristo, por medio del cual sea a ti la gloria y
la majestad ahora y por los siglos de los siglos! Amén. Verso 61-62
Esta oración
es un ejemplo de lo que debemos hacer como cristianos: orar por los
gobernantes, sin importar quiénes sean. Esto es especialmente relevante al
considerar que quienes gobernaban Roma en ese tiempo no eran ejemplos de
honestidad o integridad. Este hecho demuestra que los cristianos de esa época
cumplían el mandato dado en las Escrituras en cuanto a este tema.
Observación
final
Estos datos tienen como propósito
dar a conocer algunos aspectos que la Iglesia, a lo largo del tiempo, fue
presentando. Algunos de ellos tenían sustento bíblico, mientras que otros no.
Es importante recordar que esta información posee un valor histórico, pero no
debe considerarse como inspiración divina.
Recopilación realizada por
Hernando Alvarez.
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